Los Estados Unidos han realizado otro último intento para persuadir al gobierno británico de que excluya a la china Huawei de las redes 5G. El gobierno de Trump amenaza con cortar el acceso de los británicos a los servicios de inteligencia estadounidenses.
Gran Bretaña decidirá a finales de este mes si Huawei, el mayor proveedor mundial de infraestructura de telecomunicaciones, puede suministrar equipos y tecnología para redes 5G. Esto se mencionó durante una reciente visita del ministro de Relaciones Exteriores británico Dominic Raab a su homólogo estadounidense Mike Pompeo.
Una delegación estadounidense tenía previsto viajar esta semana al Reino Unido, pero se canceló, según informes debido al mal tiempo, aunque probablemente por las crecientes tensiones entre EE.UU. e Irán. Como consecuencia, se decidió que el ministro británico Raab viajara a Washington, y el asunto China-5G se discutió solo de forma tangencial dado que la mayor atención se centró en EE.UU. e Irán.
Tras la reunión no se hicieron declaraciones sobre Huawei y Londres. Esto podría indicar que Washington y Londres aún no están de acuerdo. De haber un acuerdo, sin duda habría sido anunciado por Washington.
El objetivo de EE.UU. es convencer al gobierno británico de que Huawei no debe ser utilizado en las redes 5G. Los estadounidenses afirman que Huawei podría espiar mediante estas redes, que la empresa tiene estrechos vínculos con el gobierno chino y por ello representa un riesgo de seguridad. Huawei lo niega rotundamente y EE.UU. nunca ha presentado pruebas concretas.
También influye que una prohibición británica podría costarle a Huawei miles de millones de dólares y así mismo afectaría a la economía china, con la que Estados Unidos libra una guerra comercial.
Este año, parlamentarios británicos concluyeron que no existe razón técnica para excluir a Huawei de la infraestructura de telecomunicaciones británica. Sin embargo, se sugieren razones éticas y políticas para una posible prohibición. Y parece que el primer ministro Boris Johnson ha alcanzado una postura similar tras negociaciones entre el gobierno británico y Huawei.
Es posible que Huawei suministre equipos para las partes “no controversiales” de la infraestructura 5G. Esto significaría que podría proveer algunos componentes adicionales, pero no equipos para el núcleo de la red donde se procesa la información. Anteriormente, Países Bajos también sugirió una “solución intermedia” similar.
Según voceros británicos, otros proveedores no pueden ofrecer alternativas para algunas tecnologías de Huawei, lo que significa que el Reino Unido podría quedarse atrás si se prohíbe a esta empresa. Funcionarios gubernamentales también opinan que el Reino Unido dispone de suficiente experiencia tecnológica para hacer frente a posibles amenazas y que la decisión es principalmente política.
Sin embargo, EE.UU. tiene una herramienta contundente para hacer que los británicos se alineen. El mes pasado, el país aprobó una ley que limita el intercambio de inteligencia con aliados (como Reino Unido) si estos trabajan con actores como Huawei. Esto pone a los británicos en una difícil posición.

