Estados Unidos debe diversificar sus exportaciones agrícolas hacia más países y depender menos de un gran cliente, China, y algunos otros grandes compradores. Sin embargo, a corto plazo no se vislumbra un nuevo tratado comercial con la Unión Europea.
Así lo afirmó el secretario estadounidense Tom Vilsack antes de su primer encuentro con la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo. Vilsack debatirá el lunes por videoconferencia con la comisión AGRI los aspectos agrícolas de un futuro tratado comercial entre Estados Unidos y Europa.
La ampliación del comercio es posible ahora que ambos bloques económicos parecen estar cerca de resolver su prolongada disputa sobre subsidios a sus industrias aeronáuticas en la OMC. Esto coincide con el anuncio del nuevo presidente estadounidense Biden de realizar una profunda revisión del orden económico mundial.
Vilsack calificó como improbable una expansión comercial con Europa a corto plazo “hasta que la UE muestre disposición para negociar sobre las cuestiones sensibles y difíciles que tienen en agricultura”, dijo Vilsack. Se refirió, entre otras cosas, a la protección de productos nacionales mediante indicaciones geográficas.
Washington también menciona un bloqueo europeo contra cultivos genéticamente modificados y contra el uso de medicamentos estimulantes del crecimiento en el ganado. Según Vilsack, estas cuestiones forman parte de ‘una larga lista’ de disputas entre EE.UU. y la UE.
En Bruselas, el listado de Vilsack no se interpreta tanto como una postura estadounidense reticente o de rechazo, sino más bien como la fijación de la agenda y una propuesta inicial para las próximas “conversaciones agrícolas EEUU-UE”.
Las negociaciones sobre tratados comerciales influyentes en nombre de EE.UU. están a cargo de la representante comercial Katherine Tai, quien ya mantiene contactos con la Comisión Europea. Biden ha expresado su deseo de colaborar más con la UE para contener la creciente hegemonía china.
Más de un tercio (36%) de los ingresos de la agricultura estadounidense provienen de la exportación. Vilsack no dio detalles, pero China, Canadá, México y Japón representan más de la mitad de las exportaciones agrícolas estadounidenses. Actualmente, la UE supone el 18 por ciento del comercio estadounidense en alimentos y productos agrícolas.

