Además, las compañías petroleras deberán supervisar mejor sus pozos de perforación para evitar fugas indeseadas de gas. Con estas medidas, EE.UU. busca contrarrestar la emisión estimada de 58 millones de toneladas de metano.
Según la presidenta de la Comisión, Von der Leyen, se desperdician anualmente más de 260 mil millones de metros cúbicos de gas natural en todo el mundo debido al quemado y las fugas de metano. Esto es cinco veces más que la cantidad de gas que los países de la UE importaron de EE.UU. el año pasado.
Hace dos años, EE. UU. y la UE lanzaron una iniciativa internacional para abordar conjuntamente el problema del metano. Ya se han unido más de 150 países, incluido Países Bajos. Según la Comisión Europea, esta iniciativa global contribuirá a que el objetivo de 'París' (limitar el calentamiento a 1,5 grados) “siga al alcance”.
En la agricultura y ganadería europea ya se están realizando diversas pruebas para reducir las emisiones de metano, especialmente en la ganadería a gran escala y en la producción de leche. Esto se enfoca principalmente en cambios en la composición del alimento para el ganado. La decisión definitiva para incluir a las grandes explotaciones ganaderas en un régimen más estricto de prohibiciones contra emisiones industriales fue pospuesta recientemente en la UE hasta 2026.
Los miembros de la Asociación Belga de Alimentos para Ganado (Belgian Feed Association, BFA) anunciaron la semana pasada que reducirán conjuntamente las emisiones de metano en el ganado bovino. A partir del próximo año, cada fabricante de alimentos implementará una medida del Convenio flamenco sobre emisiones entéricas en el 10% de los alimentos para bovinos destinados a clientes flamencos.
BFA busca disminuir las emisiones de metano en bovinos un 26% para 2030, en comparación con 2016. Para ello colaboran con el gobierno, investigadores y diez socios sectoriales de la agricultura, la industria láctea y cárnica de Flandes.

