Científicos en Bruselas reportan sequías agrícolas en las que las plantas y cultivos muestran signos de estrés en amplias zonas del área mediterránea. Esto afecta principalmente al centro y sur de Italia, noroeste de España, Grecia y el centro-oeste de Turquía. Estas condiciones también se están extendiendo hacia Ucrania, Rumania y el sur de Rusia.
En contraste, el centro y oeste de Europa tuvieron condiciones estivales más húmedas que el promedio, con algunas áreas de Francia y Alemania enfrentando lluvias extremas y humedad, que también pueden dañar los cultivos debido a hongos. Los Alpes occidentales y las zonas circundantes sufrieron efectos negativos en la vegetación por condiciones extremadamente húmedas, crecimiento vegetativo tardío y retraso en la plantación.
La investigación europea subraya que “la información obtenida de diversas fuentes indica que las cuencas hídricas en Sicilia están por debajo del nivel de alerta, con volúmenes un 45 % inferiores al año anterior, lo que genera graves consecuencias para los cítricos, el trigo y los viñedos, estimándose el daño económico en 2,7 mil millones de euros”.

