El Parlamento Europeo en pleno votará el miércoles sobre el tratado que regula la salida del Reino Unido de la Unión Europea el 31 de enero. De las votaciones en comisiones parciales la semana pasada ya se desprendió que una gran mayoría está de acuerdo.
Una mayoría simple es suficiente para la votación.
Antes de la votación, los parlamentarios debatirán con la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen. Se espera que los eurodiputados en una resolución no vinculante insten al gobierno británico a seguir otorgando a los residentes de los demás países de la UE los mismos derechos sociales y legales.
El diplomático británico David Frost liderará durante lo que queda de año la delegación británica para el Brexit, la cual negociará un acuerdo comercial con el principal negociador de la UE, Michel Barnier. Frost ha estado involucrado en las conversaciones sobre el Brexit desde el verano pasado. Las negociaciones sobre la relación futura con la UE deben concluir antes de fin de año.
En primer lugar, el gobierno británico presentará una ley que pondrá fin a los derechos automáticos de los barcos pesqueros de la Unión Europea para faenar en aguas británicas. Así lo anunció el miércoles el Ministerio británico de Medio Ambiente, Alimentación y Agricultura.
La nueva legislación garantizará que el Reino Unido abandone a finales de este año la política pesquera común de la UE. En el futuro, el acceso a la pesca en aguas británicas será una cuestión del Reino Unido y seremos nosotros quienes determinemos las reglas que deben cumplir los barcos extranjeros, afirmaron en Londres.
Además, los transportistas del Norte de Irlanda han reaccionado con preocupación ante nuevas revelaciones en los medios británicos sobre la cantidad de formularios aduaneros que tendrán que completar. El formulario "simple", según el gobierno británico, que las empresas norirlandesas deben rellenar para transportar bienes al resto del Reino Unido en realidad tiene 31 campos, de los cuales 29 son obligatorios. Las empresas británicas que quieran exportar a Irlanda del Norte enfrentan aún más burocracia: deberán completar 42 campos obligatorios.
Una de las razones por las cuales muchos británicos quieren salir de la Unión Europea es su rechazo a las normas de Bruselas. Por el tratado que los británicos firmaron el año pasado con la Unión Europea referente al comercio en el Mar de Irlanda, ahora amenaza con surgir otra burocracia británica.
Irlanda del Norte, que forma parte del Reino Unido pero está situada físicamente en la isla de Irlanda, saldrá junto con el resto de los británicos de la Unión Europea. Sin embargo, Irlanda del Norte seguirá por el momento cumpliendo con las reglas de la unión aduanera europea, para evitar una frontera aduanera entre Irlanda e Irlanda del Norte. Esa frontera está prohibida según los Acuerdos del Viernes Santo, que pusieron fin a décadas de violencia en la isla de Irlanda.

