La migración se convertirá, según el primer ministro neerlandés Mark Rutte, en uno de los puntos clave en las próximas elecciones parlamentarias en Países Bajos, en la primavera de 2021. Así lo afirma el jefe de gobierno en su entrevista navideña tradicional con De Telegraaf. Con ello, convierte un asunto europeo en una prioridad de la política interna.
El liberal Rutte aboga porque Europa reciba a refugiados en situación de emergencia, pero ya no acepte en los procedimientos de admisión a solicitantes de asilo que no tengan ninguna posibilidad de ser admitidos. Le molesta que algunos países de la UE en las fronteras exteriores de Europa permitan el paso sin control de todos los refugiados y solicitantes de asilo.
La admisión de algunos millones de refugiados y solicitantes de asilo, principalmente del Medio Oriente y el Norte de África, ha sido en los últimos cinco años un punto divisorio entre países europeos. Algunos países de Europa del Este se niegan a aceptar a solicitantes de asilo en sus pueblos y ciudades, y varios países del sur de Europa permiten que los solicitantes de asilo viajen libremente y sin registrarse.
El primer ministro no menciona países por nombre en la entrevista, pero probablemente se refiere principalmente a países como Polonia, Hungría, Austria, Grecia, Italia y España. Ignorar los controles podría, según Rutte, poner en peligro la continuidad del Acuerdo de Schengen. Los críticos afirman que dicho acuerdo ya no funciona ni existe. En este acuerdo, los países europeos establecieron normas para la libre circulación de personas entre los Estados miembros.
“Los países en las fronteras exteriores deben distinguir entre auténticos solicitantes de asilo y migrantes económicos que no tienen lugar en Europa. A este último grupo no deberían permitirles pasar. Si eso no sucede, no se puede seguir con Schengen”, afirmó Rutte.
El primer ministro no puede decir si el Acuerdo de Schengen será realmente levantado en caso de que no haya cambios. “No digo que vayamos a levantar Schengen, pero Schengen sí está en peligro. La solidaridad es un acuerdo fundamental dentro de Schengen.”
Si el Acuerdo de Schengen se anula, eso podría significar la reintroducción del control fronterizo. Rutte preferiría que eso no ocurriera.
El llamado del primer ministro neerlandés también es visto por observadores como una respuesta al auge y crecimiento de partidos políticos populistas de derecha en Países Bajos. Durante muchos años, Países Bajos ha tenido al gran partido anti-musulmán PVV de Geert Wilders. Desde el año pasado se sumó Forum para la Democracia (FvD), que se opone firmemente a todo tipo de influencias extranjeras en Países Bajos. PVV y FvD son considerados fuertemente anti-europeos.
Estos dos partidos se han unido en diversas coaliciones con partidos de extrema derecha y fuertemente nacionalistas. En las elecciones provinciales a principios de este año, FvD se convirtió instantáneamente en casi el partido más grande.

