En la Unión Europea prácticamente todos los planes previamente establecidos se están reconsiderando, ya que Bruselas intenta mitigar las consecuencias de la guerra rusa en Ucrania. Apenas quedan tabúes: también la agricultura europea y el suministro de alimentos vuelven a estar en la agenda.
La invasión rusa a Ucrania no solo ha paralizado la exportación ucraniana de cereales, sino que las sanciones europeas (financieras y económicas) contra Rusia y Bielorrusia también han trastocado el comercio europeo e internacional. Esto podría derivar más adelante este año en varias escaseces, aunque nadie sabe cuánto durará esta guerra.
El lunes por la noche podría despejarse la situación respecto a la ‘reconsideración’ o ‘ajuste’ del Pacto Verde, los planes orgánicos y la estrategia de la granja a la mesa. Los coordinadores (líderes de grupo) de la Comisión de Agricultura preparan esa noche su reunión del 20 y 21 de abril para poder tomar ya las primeras decisiones oficiales. También el comisario de Agricultura y Alimentación, Wojciechowski, afirmó la semana pasada que desea tomar decisiones en las reuniones de abril.
Es posible que el tema de los altos precios del gas y el costoso fertilizante se «desprenda» de otras muchas cuestiones agrícolas y alimentarias que ahora salen a la luz. El martes se publicará un informe anticipado sobre la «energía cara» y qué se puede hacer al respecto.
En ese caso, se espera que, aparte de esa nota energética, se lance un paquete de medidas específicas para la agricultura. En él también se reactivarán planes previos para la producción de biogás europeo a partir del tratamiento de estiércol, como ya se aclaró la semana pasada.
Según informes, Bruselas ahora sí instaurará un programa temporal de recompra en el sector porcino y se habilitará un «fondo de catástrofes». Anteriormente, el eurodiputado neerlandés Bert-Jan Ruissen (SGP) solicitó indemnizaciones para los sectores afectados.
El lunes por la noche también se reúne la Comisión de Medio Ambiente (ENVI) del Parlamento Europeo con la presencia del Comisario de Clima, Frans Timmermans. Este ya dio la semana pasada un enfoque político-ideológico sobre la magnitud de las decisiones que ahora deben tomarse. Dado que la UE ha decidido cortar todos los lazos con el proveedor ruso de gas Gazprom, la UE debe urgentemente buscar otras fuentes de energía.
Si es necesario, la UE tendrá que mantener en funcionamiento las minas de carbón y las centrales eléctricas de carbón un tiempo más, dijo Timmermans. Hace menos de dos semanas esto habría sido un sacrilegio en la «iglesia verde»…
La semana pasada, en la reunión informal de ministros de Agricultura, hubo cierta fricción entre el ministro francés Julien Denormandie y el comisario de Agricultura Janusz Wojciechowski sobre si la política agrícola de la UE debe «ser vigilada» a causa de la guerra de Putin o ya «debe ajustarse». Denormandie señaló que en unos meses Norte de África y Oriente Medio se quedarán sin cereales, y que en esas regiones ya han estallado revueltas populares por escasez de alimentos.
Wojciechowski, en cambio (y según se dice, varios ministros de Agricultura también) quiere primero un panorama claro y un plan de acción sólido, y desea además discutir la política alimentaria de la UE primero con sus colegas comisarios. Probablemente el miércoles (en la jornada habitual de reuniones de la Comisión) se aclarará esta situación.

