Los Estados Unidos han aceptado las nuevas condiciones de la Unión Europea para los certificados de importación de productos agrícolas y alimentarios estadounidenses hacia la UE.
El acuerdo también es aceptable para la industria láctea estadounidense, que temía que su exportación se viera afectada por los nuevos criterios europeos para los certificados sanitarios.
La fecha límite para la implementación de los nuevos documentos se ha pospuesto unos meses para que el USDA pueda ajustar la administración estadounidense. La Comisión Europea ha trasladado el plazo para los nuevos certificados sanitarios del 21 de agosto al 15 de enero.
El sector lácteo estadounidense se oponía a inspecciones más rigurosas obligatorias sobre la fiebre aftosa y la peste bovina. Uno de los requisitos europeos es ahora que las explotaciones lecheras en EE. UU. sean inspeccionadas con más frecuencia en busca de enfermedades. Los datos sobre la salud del ganado estadounidense deberán conservarse durante años.
La prórroga concedida ofrece a funcionarios estadounidenses y de la UE suficiente tiempo para resolver los últimos detalles pendientes y da a los productores y exportadores estadounidenses tiempo para cumplir con los nuevos certificados.
Aún se están llevando a cabo discusiones técnicas, pero ahora hay un acuerdo de principios. EE. UU. ha encontrado así una forma de evitar el colapso de las exportaciones lácteas hacia la Unión Europea, según funcionarios de la industria láctea estadounidense.
Estados Unidos envía cada año alrededor de 100 millones de dólares en productos lácteos a la UE.

