El glifosato no puede ser clasificado como cancerígeno, afirma la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) en un nuevo dictamen sobre la aprobación del herbicida.
El dictamen influirá en la decisión europea sobre la renovación de la autorización, pero la prohibición aún no está descartada.
El glifosato no causa cáncer en humanos, según un dictamen publicado el lunes por la ECHA. Este dictamen no difiere de la postura anterior adoptada en 2017, cuando la ECHA tampoco clasificó al glifosato como cancerígeno.
Se esperaba que la UE tomara una decisión este año sobre la renovación de la autorización, pero este proceso se ha retrasado debido a que partidarios y detractores han presentado numerosos informes nuevos e investigaciones propias. Todos ellos deben ser tratados con cuidado y con argumentos, según indicó anteriormente la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
Debido al retraso, la UE podría extender la aprobación vigente por un año. La autorización del glifosato expira a finales de 2022.
Los evaluadores de riesgos de la ECHA han determinado que “las pruebas científicas disponibles no cumplen con los criterios para clasificar al glifosato por toxicidad específica de órganos diana, ni como sustancia cancerígena, mutágena o tóxica para la reproducción.”
Finalmente, la renovación de la autorización depende del voto de los Estados miembros de la UE. Los informes y evaluaciones de las agencias europeas son solo herramientas para la toma de decisiones.
La tarea de la ECHA es investigar los peligros inherentes de una sustancia, no sus consecuencias en la práctica. Esa parte es tratada por la EFSA, como parte de un estudio paralelo que se llevará a cabo en julio.
Organizaciones de salud y medio ambiente ya han expresado su preocupación por el hecho de que la ECHA mantenga la actual clasificación del glifosato. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, las deficiencias en el proceso de clasificación de sustancias químicas peligrosas en la UE deben ser abordadas urgentemente.

