La Unión Europea y los Estados Unidos han anunciado la creación de una nueva plataforma para promover la agricultura sostenible a ambos lados del Océano Atlántico y así combatir el cambio climático
“Hoy comenzamos un nuevo capítulo en la cooperación entre la Unión Europea y los Estados Unidos”, dijeron el comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, y el secretario de Agricultura estadounidense, Tom Vilsack, en una declaración conjunta tras su reunión ayer en Bruselas.
La plataforma debe servir para el intercambio de conocimientos e información entre ambos lados del Atlántico para promover una “producción agrícola sostenible y climáticamente inteligente”. En la declaración final conjunta no se menciona literalmente la seguridad alimentaria, la biodiversidad ni la nueva estrategia alimentaria europea de la granja a la mesa (F2F).
La semana pasada se supo que el ministro estadounidense de Agricultura rechaza la filosofía F2F europea porque impone limitaciones y prohibiciones al uso de pesticidas químicos en la agricultura. También Estados Unidos no está de acuerdo con la prohibición de la UE sobre la manipulación genética de cultivos y productos alimenticios.
En Estados Unidos, la agricultura, la ganadería o la industria cárnica no se consideran grandes causantes de contaminación por CO2, sino que la industria petrolera y petroquímica, que quema gas, es considerada la mayor contaminante de carbono.
Wojciechowski y Vilsack señalaron que “el cambio climático ya tiene consecuencias profundas para el sustento de nuestros agricultores”, con efectos que van desde “sequías severas” hasta “inundaciones, incendios forestales y otros eventos catastróficos”.
“La cooperación internacional para afrontar el cambio climático y promover la sostenibilidad es esencial para mitigar el futuro duro y difícil que nos espera”, dijeron ambos en un anuncio que coincidió con la apertura de la cumbre climática que se celebra en Glasgow (Escocia).
En ese sentido aseguraron que “la UE y Estados Unidos están comprometidos a nivel global para mejorar y sostener la producción” para “aliviar la pobreza y el hambre, proteger nuestro medio ambiente y enfrentar el cambio climático”.
Bruselas y Washington prometieron colaborar para “diseñar sistemas y soluciones que sean beneficiosos” para productores agrícolas, consumidores y empresas, incluyendo “mercados locales, regionales e internacionales justos y abiertos que mejoren la seguridad y la sostenibilidad alimentaria”.

