Suiza anunció recientemente una ampliación de los subsidios para los agricultores que adoptan prácticas libres de químicos, y el ministro alemán Özdemir ha vuelto a anunciar una política propia en Alemania para reducir el uso de glifosato.
El estudio, realizado por investigadores de la Eidgenössische Technische Hochschule Zürich (ETH Zúrich), destaca la creciente importancia del enfoque libre de químicos. Según los investigadores, este método está ganando terreno rápidamente debido a una mayor conciencia sobre las posibles consecuencias para la salud humana y el medio ambiente.
Los sistemas de producción sin pesticidas ofrecen más flexibilidad que la agricultura orgánica. Esto permite a los agricultores, por ejemplo, no usar pesticidas en ciertos cultivos, mientras mantienen su uso en otros. En un cambio total hacia la agricultura orgánica, toda la explotación debe transformarse. Además, una granja orgánica no solo debe renunciar a los productos sintéticos, sino también a otros fertilizantes minerales, lo que a menudo resulta en menores rendimientos.
Desde el año pasado, Suiza y Alemania, por ejemplo, han compensado a los agricultores que renuncian a los pesticidas sintéticos. Los agricultores suizos ahora reciben pagos directos que oscilan entre 650 euros (cereales) y 1.400 euros (colza) por hectárea por cultivar sin pesticidas.
En respuesta, Suiza, país no perteneciente a la UE, anunció recientemente que aumentará los subsidios a los agricultores que cambien a métodos libres de pesticidas. Esto busca impulsar la transición hacia prácticas agrícolas más sostenibles y motivar a los agricultores a abandonar el uso de productos químicos.
El cambio hacia un modelo “no completamente orgánico pero sí libre de químicos” ha generado preocupación en la industria química suiza, que se queja de la disponibilidad menguante de productos efectivos. El objetivo de la revisión actual de la regulación es acelerar la aprobación de nuevos productos fitosanitarios. Hay alrededor de 700 solicitudes pendientes, algunas desde hace más de diez años. La industria suiza protesta diciendo que en la UE se procesan más rápido...
El ministro alemán de Agricultura, Cem Özdemir, anunció la semana pasada una nueva política para reducir el uso de glifosato (y otros productos químicos). Anteriormente ya había anunciado una prohibición del glifosato, pero no pudo concretarla porque entraba en conflicto con las normas de la UE. Ahora busca reducir su uso ofreciendo subsidios para el empleo de productos no químicos.

