Más de cuarenta eurodiputados de varios partidos firmaron esta semana una carta a la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, en la que se le solicitaba actuar como mediadora entre España y Cataluña para garantizar la protección de los derechos humanos y fundamentales en España.
“Este asunto interno europeo debería buscar una solución bajo el liderazgo de Europa”, dicen los firmantes. Dos exmiembros del Parlamento Europeo, Oriol Junqueras y Raül Romeva, están presos en España por su papel en el referéndum independentista en Cataluña. En octubre, el Tribunal Supremo español condenó a nueve destacados políticos catalanes a penas muy severas por su implicación en el referéndum independentista de 2017.
Además, en Bruselas continúan varios procedimientos legales relacionados con la admisión en el Parlamento Europeo de nuevos eurodiputados españoles provenientes de Cataluña. Sobre este tema se pronunció incluso el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, señalando que no es el gobierno español en Madrid, sino el propio Parlamento Europeo, quien decide sobre la admisión.
El primer ministro de la provincia belga de habla neerlandesa Flandes, Jan Jambon, está actualmente de visita en Barcelona con el líder del gobierno catalán Quim Torra. Ambos presidentes regionales hicieron un llamado conjunto a la Unión Europea para facilitar la “integración de nuevos estados independientes que hayan surgido de manera democrática”.
Jambon instó a sus dos compatriotas belgas, el flamante presidente de la UE Charles Michel y el comisario europeo Didier Reynders, a actuar desde la UE contra el encarcelamiento de los políticos catalanes condenados.
Según Jambon y Torra, la solución al conflicto entre España y Cataluña debe llegar mediante el diálogo político y no a través de los tribunales, siguiendo el ejemplo de Escocia. Hasta ahora, la Unión Europea ha permanecido en silencio sobre el asunto y considera todo el acontecimiento como un asunto interno español.
Torra es el sucesor de Carlos Puigdemont, quien aún vive en un exilio autoimpuesto en Bélgica. Puigdemont reside actualmente en Waterloo, Bélgica, y existe una orden internacional de arresto contra él. El 16 de diciembre, un juez belga examinará la validez legal de dicha orden. La administración central española persigue a Puigdemont por rebelión. En octubre de 2017 organizó un referéndum ilegal y posteriormente proclamó la independencia de la provincia catalana.
Puigdemont visitará en febrero la provincia neerlandesa del norte, Frisia. Según Omrop Fryslân, “hablará sobre la crisis catalana y cómo la lucha por la autonomía de su pueblo puede ser un ejemplo para los frisones”. Si la orden de arresto queda anulada, Puigdemont tiene previsto realizar una gira europea, siendo la capital frisona Leeuwarden la primera en su lista. Los contactos con el presidente catalán en el exilio fueron establecidos por el partido nacionalista frisón FNP.

