Un grupo de sociedades de inversión europeas considera que la Unión Europea debe implementar de manera más generosa y rápida el Plan Ambiental y Climático conocido como Pacto Verde. Solo así la UE podrá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en los próximos treinta años.
Entre los inversores británicos y europeos, que juntos gestionan casi 2 billones de dólares, se encuentra también la empresa neerlandesa Robeco.
El llamado de los inversores coincide con el Consejo de Ministros de Agricultura que se celebra hoy y mañana en Bruselas. Los 27 ministros de Agricultura deberán aprobar la nueva política agrícola común (PAC) para el periodo 2023-2027, sobre la cual aún se están llevando a cabo negociaciones trilógicas con los comisarios europeos Wojciechowski, Timmermans y Kyriakides, así como con las comisiones del Parlamento Europeo.
Las sociedades de inversión también opinan que la UE debería destinar más subsidios agrícolas de la PAC a los agricultores que deseen transformar sus explotaciones tradicionales. Además, abogan por reducir el apoyo financiero directo a materias primas con altas emisiones, como la carne roja y los productos lácteos. El apoyo financiero debería estar mucho más vinculado a los costes de protección ambiental.
Por otro lado, la confederación agrícola europea Cogeca ha pedido a los ministros de Agricultura que no aprueben todavía los numerosos ajustes productivos propuestos, sino que primero se evalúen todas las consecuencias prácticas y financieras de estos cambios (‘evaluación de impacto’).
En un artículo de opinión publicado en varias revistas especializadas europeas, el presidente de Cogeca, Ramon Armengol, relaciona las subvenciones de la PAC, la política ambiental del Pacto Verde y los acuerdos comerciales de la UE (entre ellos Mercosur). Señala que la UE establece criterios medioambientales diferentes (es decir, menos estrictos) para los productos importados, lo que perjudica a los agricultores europeos. Aunque Cogeca aprobó Mercosur el año pasado, amenaza con examinar más críticamente los futuros acuerdos comerciales.
La eurodiputada neerlandesa Lara Wolters (PvdA) insta a la Comisión Europea y a los países de la UE a proporcionar más transparencia sobre los pagos de subsidios agrícolas. Wolters es miembro de la comisión de control presupuestario que cada año revisa la contabilidad de la UE. Ya se viene señalando desde hace años que en algunos países de Europa Central se manipulan los subsidios agrícolas y se destinan grandes sumas a allegados políticos de primeros ministros y ministros de Agricultura.
Según una fuente diplomática europea, “marzo es un mes crucial” para las negociaciones sobre la nueva política agrícola. La ministra portuguesa de Agricultura, Maria do Céu Antunes, afirma que se han logrado avances en las trilogías anteriores. Ella pretende convocar a finales de esta semana una ‘super trilogía’ para que los ministros, los comisarios y las comisiones parlamentarias tomen una decisión definitiva.

