El primer ministro británico Boris Johnson regresa de la cumbre de la UE en Bruselas a Londres con un acuerdo de separación entre el Reino Unido y la Unión Europea. Ahora tendrá que convencer a la Cámara de los Comunes para que acepte el acuerdo. Si lo logra, después el Parlamento Europeo también deberá darle su visto bueno.
Según el coordinador del Brexit y eurodiputado Guy Verhofstadt, lo acordado ahora es más o menos la primera propuesta que la UE le presentó a los británicos hace tres años.
Verhofstadt dijo a VRT que hay una gran diferencia con el acuerdo anterior que la predecesora de Johnson, Theresa May, finalmente negoció pero que el Parlamento británico no aprobó: la presión del tiempo. Según Verhofstadt, debido a esa presión temporal no se han cruzado ciertas líneas rojas para Europa: la frontera suave con Irlanda del Norte y la preservación del mercado único europeo.
Solo cuando el acuerdo haya sido ratificado por el Parlamento británico, el Parlamento Europeo lo discutirá. Según él, Europa no asumirá ningún riesgo iniciando ya un procedimiento que luego se vería enfrentado a un Parlamento británico que no lo aprueba.
Boris Johnson está lejos de tener una mayoría parlamentaria segura. Su aliado de coalición, el DUP norirlandés, no apoya el acuerdo, al igual que la oposición liberal LibDem y el partido euroescéptico Brexit. Johnson solo podrá conseguir mayoría si 21 compañeros conservadores (que el mes pasado fueron expulsados del partido por él) apoyan su propuesta, junto con unos quince miembros de la oposición laborista.
El líder opositor Jeremy Corbyn ya se ha manifestado en contra del acuerdo, pero dentro de su partido hay parlamentarios que quieren salir de la UE de cualquier manera. Es posible que esos disidentes laboristas ayuden a Boris Johnson a obtener la mayoría que necesita.
Verhofstadt sigue considerando posible que los británicos salgan de la Unión Europea el 31 de octubre, pero para ello debe aprobarse este sábado. No descarta que incluso en ese caso haya una sesión adicional del Parlamento Europeo, “porque aún deben examinarse a fondo los detalles sobre el estatus de los ciudadanos europeos”.
Si este sábado no se logra en Londres, nuevamente se abrirán varios escenarios. El presidente de la Comisión Europea, Juncker, no está dispuesto a una nueva prórroga, pero el presidente europeo Donald Tusk quiere dejar abierta esa opción.

