El líder del partido Brexit, Nigel Farage, ha ofrecido una coalición a los conservadores británicos para las próximas elecciones, pero el primer ministro Boris Johnson ya la ha rechazado. Farage le propuso renunciar a presentar candidatos propios, si los conservadores estuvieran dispuestos a desistir de su acuerdo Brexit con la Unión Europea.
Farage dejó claro al presentar su programa electoral que el partido Brexit no quiere ninguna colaboración ni interferencia de la Unión Europea, por lo que tampoco acepta el acuerdo Brexit que ya fue aprobado por Johnson y los líderes de la UE.
Farage afirmó que el acuerdo entre el primer ministro y la Unión Europea “no es Brexit.” El Reino Unido tendría todas las desventajas de ser miembro de la UE, sin tener ninguna voz. El líder del partido Brexit pronunció palabras amenazantes hacia Johnson: Farage prometió presentar candidatos propios en todos los distritos electorales si Johnson no accede a un pacto electoral.
Según la prensa británica, Boris Johnson ha abandonado la idea de una salida de Reino Unido sin acuerdo (no-deal), aunque el texto del programa electoral de los conservadores aún no ha sido presentado. Johnson llevaba meses proclamando que quería salir de la UE el 31 de octubre, con o sin acuerdo. Tras el paso de esa fecha, la situación ha cambiado.
El gobierno de Johnson ha descartado completamente hasta ahora una alianza con el partido Brexit. El primer ministro está haciendo campaña bajo el lema "Get Brexit done" (Completemos el Brexit). Con esto, Johnson busca obtener una mayoría propia en el Parlamento británico suficientemente grande para lograr que su acuerdo sea aprobado.
La primera ministra escocesa Nicola Sturgeon del Partido Nacional Escocés (SNP) quiere presentar antes de Navidad una solicitud al gobierno británico para que Escocia obtenga las competencias necesarias para realizar un segundo referéndum sobre la independencia.
El SNP quiere celebrar de nuevo un referéndum sobre el futuro de Escocia dentro del Reino Unido el próximo año. El gobierno escocés necesita la autorización de Londres para lograrlo.
Sturgeon puede pedir al gobierno británico, a través de una ley especial, que transfiera la competencia para convocar un referéndum al parlamento escocés. Este parlamento en Edimburgo deberá aprobarlo primero. El primer ministro Boris Johnson dijo en septiembre que no tiene intención de permitir un segundo referéndum.

