Agricultores, expositores y visitantes de varios países europeos se reunieron en Mannheim para intercambiar innovaciones sostenibles en la agricultura. La feria destacó cómo el sector agrícola está adoptando cada vez más la agricultura y ganadería biológicas.
En la feria se presentaron numerosas ideas innovadoras que mostraron cómo los métodos biológicos desafían a la agricultura tradicional. Los participantes enfocaron la atención en técnicas respetuosas con el medio ambiente y en una mejor salud animal. Muchos expositores enfatizaron que la sencillez y la sostenibilidad van de la mano, para que la agricultura sea rentable y ecológicamente responsable.
A nivel mundial, la superficie dedicada a la agricultura biológica crece de manera constante. Investigaciones recientes indican que la extensión de cultivos ecológicos sigue aumentando. Esta tendencia se debe en parte a la creciente demanda de alimentos saludables y naturales. Los agricultores suelen pasarse a métodos de producción biológica, fomentados por subvenciones gubernamentales.
En Europa hay un cambio claro en el sector agrícola. Según datos de la UE, la proporción de agricultura biológica ha aumentado hasta aproximadamente el 11 % del área total cultivada. Por ello, la confianza en los métodos biológicos crece considerablemente, según afirman los agricultores orgánicos.
En Dinamarca la agricultura biológica sigue firmemente consolidada. Este país se menciona a menudo como ejemplo debido a su liderazgo mundial en ecología. Los agricultores daneses invierten en técnicas sostenibles y mejoran continuamente sus métodos. Esto no solo genera productos de alta calidad, sino que también fortalece la reputación internacional del país.
En Suiza el cultivo biológico de hortalizas ha aumentado significativamente desde 1996. Actualmente, las zonas de cultivo suman 3.160 hectáreas, lo que representa un crecimiento de seis veces su tamaño anterior. Este fuerte desarrollo demuestra que los productores suizos apuestan plenamente por métodos respetuosos con el medio ambiente.
También en Austria crece la demanda de productos biológicos. Los agricultores cambian cada vez más a métodos de producción sostenibles para satisfacer el mercado en expansión. Este cambio no solo beneficia a la naturaleza, sino que también respalda la economía local, según se afirma. Así, la agricultura austriaca se beneficia de una energía renovada y de la confianza en el futuro.
Cada vez más consumidores optan conscientemente por alimentos biológicos. Para ellos no solo es importante el precio, sino también la calidad y la influencia positiva en el medio ambiente. Este cambio en las preferencias es acogido por las asociaciones sectoriales y se considera una señal importante para un sistema alimentario sostenible.

