La divergencia de opiniones entre la Unión Europea y Gran Bretaña sobre los controles aduaneros en Irlanda del Norte ha llevado a la renuncia del primer ministro norirlandés Paul Givan. Su dimisión ocurre en medio de la creciente campaña de su partido unionista pro-británico DUP contra el Protocolo norirlandés del Brexit.
El DUP ha amenazado repetidamente con retirar a sus ministros del gobierno regional en Belfast, si no se realizan suficientes modificaciones en el Protocolo norirlandés. Esa parte del acuerdo del Brexit establece que británicos y norirlandeses deben implementar controles aduaneros en sus intercambios comerciales porque Irlanda del Norte (la provincia británica) sigue formando parte del mercado único europeo.
La semana pasada, el ministro norirlandés de Alimentación y Agricultura, Edwin Poots, ordenó unilateralmente detener estos controles portuarios que generan retrasos en el abastecimiento de tiendas. El Tribunal Supremo de Belfast ya anuló esta medida.
La frontera terrestre entre Irlanda e Irlanda del Norte permanece totalmente abierta. Las entregas a Irlanda del Norte deben ser inspeccionadas para impedir que productos ingresen a la UE sin control desde terceros países a través de Gran Bretaña. El ministro norirlandés de Agricultura, Edwin Poots, quería eliminar estas inspecciones.
Entre Bruselas y Londres ya se han acordado numerosas simplificaciones, pero aún sin satisfacer al DUP norirlandés. La UE considera que la interrupción del control aduanero constituye una violación del acuerdo comercial vigente.
Con la renuncia del primer ministro norirlandés Givan, también debe dimitir la viceprimera ministra Michelle O’Neill. Ella pertenece al partido Sinn Féin, el rival nacionalista irlandés proeuropeo del DUP. En abril habrá elecciones regionales en Irlanda del Norte; es posible que se adelanten ahora.
Según algunos comentaristas, las continuas críticas del DUP sobre el control aduanero buscan principalmente subrayar la postura pro-británica del partido. Sinn Féin considera que se debería realizar un referéndum sobre esa posición comercial de Irlanda del Norte.

