Los cuatro grupos multinacionales destacan la urgencia de reducir el impacto negativo de la agricultura en el medio ambiente. Actualmente, la agricultura es responsable de gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero en Europa, donde la ganadería intensiva y los monocultivos ejercen una fuerte presión sobre los ecosistemas y los valores naturales.
Los gigantes alimentarios afirman que las subvenciones actuales de la PAC, que a menudo apoyan técnicas agrícolas dañinas para el medio ambiente, deben revisarse para promover la agricultura regenerativa y la alimentación basada en plantas. También señalan que una transición hacia una agricultura más sostenible puede ayudar a garantizar mejor la seguridad alimentaria a nivel mundial.
Si su llamado es escuchado, esto representaría un gran cambio en la política agrícola de la UE. Revisar las subvenciones actuales por hectárea podría incentivar a los agricultores a adoptar técnicas respetuosas con el medio ambiente, como la agroforestería, la agricultura orgánica y la reducción del uso de pesticidas químicos. Al mismo tiempo, otro tipo de subvenciones podría presionar al sector ganadero para innovar y disminuir las emisiones de nitrógeno y metano.
Además, los productos de origen vegetal podrían hacerse más atractivos mediante beneficios fiscales que permitan el consumo de alternativas más sostenibles. Esto no solo contribuiría a la reducción de gases de efecto invernadero, sino también a la protección de la biodiversidad y a la disminución del uso de tierra y agua.
Aunque las propuestas de las compañías están alineadas con objetivos más amplios de sostenibilidad de la UE, como el Pacto Verde, también son controvertidas. Algunas organizaciones agrícolas temen pérdidas de ingresos y las consecuencias de una transición demasiado rápida. Por ello, sigue siendo incierto hasta qué punto la Comisión Europea está dispuesta a avanzar en la revisión de la PAC, que tradicionalmente depende en gran medida del apoyo a las prácticas agrícolas más convencionales.

