En Alemania, una clara mayoría de los votantes (65 por ciento) se opone a flexibilizar las reglas para la manipulación genética en la agricultura y horticultura. Así lo revela una encuesta de opinión realizada por la Asociación Alemana de Alimentos Sin Manipulación Genética (VLOG).
El 43 por ciento afirma que este tema influye en su voto para las próximas elecciones federales; para un 22 por ciento es incluso 'muy importante'. Este asunto es especialmente relevante para los posibles votantes de Los Verdes (57%), mientras que entre los seguidores del FDP solo aproximadamente el 27 por ciento lo considera así. Una mayoría de partidarios de todos los partidos rechaza una flexibilización de las normas, según mostró la encuesta.
El trasfondo del estudio es un plan de la Comisión Europea para suavizar las estrictas leyes actuales contra la modificación de organismos genéticamente modificados (OGM). La Comisión Europea está considerando la autorización de nuevas técnicas, como Crispr-Cas9. El Tribunal de Justicia Europeo dictaminó en 2018 que esta técnica también está incluida bajo las actuales leyes estrictas.
Sin embargo, el Consejo de Ministros Europeo sostiene que esta nueva técnica no debería estar cubierta por dichas leyes. Además, un número creciente de científicos argumenta que las razones para prohibir el uso de Crispr-Cas son infundadas.
Mientras que las técnicas tradicionales de OGM añaden ADN extraño, las técnicas más recientes cortan fragmentos del ADN existente. Es una diferencia fundamental, ya que no se crea una 'nueva naturaleza'.
Los opositores a las técnicas genéticas están ya en Alemania sonando la alarma. Insisten en el argumento de que la seguridad de estas técnicas aún no está garantizada.
La Comisión Europea desea iniciar un amplio debate social sobre la autorización de las nuevas técnicas. También se espera que el Parlamento Europeo y la Comisión Europea lleguen a un acuerdo conjunto al respecto.

