Una abrumadora mayoría de los habitantes de los países de la UE consideran el cambio climático un grave problema mundial. Más de la mitad (58 %) cree que la transición hacia una economía verde y sostenible debe acelerarse. Así lo revela una nueva encuesta del Eurobarómetro publicada el jueves.
Tres cuartas partes de los europeos están de acuerdo en que los costes del cambio climático son mucho mayores que las subvenciones necesarias para una transición verde. Esperan que las medidas climáticas conduzcan a la innovación.
Casi todos (88 %) además creen que las emisiones de gases de efecto invernadero deben reducirse al mínimo para que la UE pueda ser climáticamente neutra para 2050. Cerca de nueve de cada diez europeos (87 %) consideran importante impulsar la energía solar y eólica, así como reducir el consumo energético.
Una gran mayoría (93 %) de los ciudadanos de la UE afirma ya tomar medidas climáticas y hacer elecciones sostenibles en su vida diaria. Ante la pregunta de quién debe abordar el cambio climático, consideran que la responsabilidad recae en los propios países de la UE (56 %), la UE (56 %) y las empresas e industrias (53 %).
Más de un tercio de los europeos se sienten expuestos a riesgos ambientales y climáticos, principalmente en el sur de Europa pero también en Polonia y Hungría. El 84 % de los europeos está de acuerdo en que abordar el cambio climático y cuestiones ambientales debe ser una prioridad para mejorar la salud pública, mientras que el 63 % de los encuestados está de acuerdo en que adaptarse a las consecuencias del cambio climático puede generar resultados positivos.
El Pacto Verde Europeo de la comisaria de Clima Frans Timmermans es una directriz importante de la UE para la transición hacia una economía sostenible. La aprobación de todas esas leyes ambientales ya está muy avanzada.
La reciente aprobación de la ley de restauración de la naturaleza, el reglamento contra la deforestación y leyes más estrictas contra los residuos empresariales y el desperdicio de alimentos garantizan, según Bruselas, también que se detenga la pérdida de biodiversidad.

