El acuerdo llega dos semanas antes de la COP28, la cumbre internacional sobre el clima que se celebrará en Dubái. En esa cumbre se deberán tomar acuerdos adicionales para combatir el calentamiento global. El metano es un gas de efecto invernadero unas 30 veces más potente que el CO2. La mayoría de las emisiones provienen de los sectores de energía, agricultura y residuos.
También en la agricultura europea ya se están tomando medidas para limitar las emisiones de metano. La emisión de metano es actualmente un componente importante de la investigación en la industria láctea. El Ministerio neerlandés de Agricultura, Naturaleza y Calidad Alimentaria (LNV) está considerando incluir las emisiones de metano por kilo de leche en los criterios para la ganadería sostenible.
El acuerdo alcanzado ahora en Bruselas obliga a las industrias de gas fósil, petróleo y carbón a medir, vigilar y reportar sus emisiones de metano. El acuerdo aún debe ser aprobado formalmente tanto por el Parlamento Europeo como por los países de la UE, aunque normalmente solo es un trámite. El paquete forma parte de las medidas que el Comisario Europeo de Acción Climática Wopke Hoekstra presentará en Dubái.
Estados Unidos, la Unión Europea y otros países ya se comprometieron a reducir las emisiones totales mundiales de metano en un 30 % para 2030. Según la Comisión, los proveedores de energía deben detectar y reparar fugas de metano en sus redes de tuberías. Además, a partir de 2027 deberán dejar de ventear y quemar rutinariamente los gases de los conductos.
La regulación europea sobre metano para el sector energético forma parte del Pacto Verde Europeo, que pretende establecer los objetivos climáticos y de biodiversidad más ambiciosos del mundo. Dado que la UE importa grandes cantidades de petróleo, gas y carbón, a partir de 2027 solo se podrán firmar nuevos contratos de importación si los exportadores aplican las mismas obligaciones que los productores dentro de la UE”, afirmó la Comisión.

