Ucrania dice que su objetivo es ingresar en la UE en 2027. Esa fecha se menciona en varias declaraciones como una meta política o el momento en que el país desea estar técnicamente preparado para la membresía. El presidente Zelensky también lo dijo el jueves durante una visita a Austria.
Al mismo tiempo, algunas declaraciones agrícolas ucranianas afirman que la adhesión en 2027 no es factible porque el sector agrícola aún no puede cumplir con todas las estrictas normativas europeas.
Por eso, dentro de la Unión Europea se discuten alternativas a una adhesión rápida y completa. Surge un modelo en el que Ucrania se acerca a la membresía en etapas.
Este modelo gradual implica que en una primera fase Ucrania podría participar en ciertas estructuras de la UE, pero sin recibir todos los derechos que corresponden a una membresía plena.
La agricultura juega un papel central en esta discusión. Este sector es señalado como uno de los expedientes más sensibles en las conversaciones de adhesión con Ucrania.
El país vecino Polonia dice apoyar las ambiciones europeas de Ucrania, pero pone condiciones. Según declaraciones polacas, son necesarios acuerdos para proteger los mercados internos de alimentos y agricultura.
La preocupación sobre la distorsión del mercado también aparece en comentarios de otros países vecinos. Se señala explícitamente el impacto que la producción agrícola ucraniana puede tener sobre los mercados existentes de la UE.
Ucrania ha insistido en las conversaciones en Varsovia y Bruselas en excepciones temporales al momento de la adhesión. No se trata de exenciones generales, sino de aspectos limitados y delimitados.
Concretamente se mencionan normas medioambientales y agrícolas para las cuales Ucrania busca una implementación escalonada. Cuán rápido y bajo qué condiciones Ucrania podrá realmente ingresar sigue siendo objeto de debate.

