El cuarenta por ciento de las redes de distribución europeas actuales tienen más de cuarenta años. Se estima que hasta el año 2030 serán necesarias inversiones de unos 400 mil millones de euros en las redes eléctricas.
No solo se trata de construir una red de líneas principales hacia futuros parques eólicos en el Mar del Norte, sino también de expandir las redes internas. Además, la concesión de permisos y la financiación relacionadas con las redes eléctricas deben ser más accesibles y rápidas, según la Comisión.
Para estas inversiones se ha elaborado una lista de 166 proyectos transfronterizos. Estos deben desempeñar un papel importante en la transición energética. Además, la Comisión Europea ha aprobado la construcción de varias decenas de conductos de transporte y estaciones de transferencia para la captura y evacuación de CO2. Por primera vez también se incluyen proyectos de hidrógeno y electrólisis (65).
Especialmente desde la guerra rusa contra Ucrania en la primavera de 2022, los 27 países de la UE quieren dejar lo antes posible su dependencia del gas ruso, uno de los combustibles para muchas de sus centrales eléctricas. Esto ha acelerado sus planes previos de transición gradual hacia energías renovables como la solar y eólica.
Se espera que el consumo energético en los países de la UE aumente un 60 por ciento hasta 2030. Esto incrementa la demanda de redes "inteligentes", incluidas las posibilidades de devolución y almacenamiento. Según el eurodiputado Tom Berendsen (CDA), Bruselas está enfocándose ahora particularmente en las conexiones entre los lugares donde el hidrógeno puede producirse de manera eficiente y la industria que lo necesita con urgencia.
CO2 TransPorts establecerá infraestructura para facilitar la captura, el transporte y almacenamiento a gran escala de CO2 de las zonas portuarias de Rotterdam, Amberes y el Mar del Norte. Así, la North Sea Wind Power Hub conectará múltiples interconexiones hacia los países vecinos del Mar del Norte (Dinamarca, Países Bajos y Alemania), y mediante el Delta Rijncorridor el CO2 será transportado por tuberías desde la cuenca del Ruhr en Alemania hacia el almacenamiento offshore en la costa neerlandesa cerca de Rotterdam.
"Queremos que la UE sea autosuficiente en materia de energía. Nuestra electricidad debe ser limpia, asequible y completamente disponible. La transición energética se estancará simplemente porque no habrá espacio en la red. Para nuestros ambiciosos planes necesitamos redes que faciliten la transición energética en lugar de ser un cuello de botella. Es bueno que la Comisión Europea dé un gran paso adelante con este plan", afirmó Berendsen.

