En uno de los casos se trataba de subsidios indebidos para la compra de equipo moderno en la construcción de una nueva explotación porcina en Corabia, con fondos del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER). Por ello se solicitó 667.000 euros en exceso; la investigación impidió que se pagaran 500.000 euros.
En la investigación también se determinó que dos rumano del Agencia para la Financiación de Inversiones Rurales (AFIR) declararon erróneamente haber realizado controles precisos in situ.
En el otro caso, la semana pasada se inició un procedimiento penal contra una persona acusada de obtener ilegalmente casi 2 millones de euros del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural. Esa persona recibió fondos entre 2017 y 2019 para la instalación de dos invernaderos para fresas y lechuga en el municipio de Bălanu.
Durante las inspecciones domiciliarias la semana pasada, las autoridades encontraron 60 documentos falsificados, incluidos extractos bancarios, órdenes de pago y facturas fiscales. Estos fueron presentados a la UE a través de la oficina de solicitudes rumana de AFIR.
Para recuperar el dinero, las autoridades embargaron dos edificaciones agrícolas, los terrenos asociados, cuentas bancarias y un automóvil de lujo del acusado. El sospechoso fue puesto bajo supervisión judicial por un juez rumano.
La Fiscalía Europea (EPPO) es la fiscalía independiente de la Unión Europea. Es responsable de investigar, procesar y llevar ante la justicia los delitos que dañan los intereses financieros de la UE.

