Una parte importante de este cambio de rumbo es acelerar la autorización de productos fitosanitarios biológicos. Los procedimientos actuales suelen ser largos y complicados, lo que hace que los nuevos productos no estén disponibles para los agricultores hasta pasados años. Por ello, las instituciones europeas buscan maneras de simplificar y agilizar estos procesos, sin renunciar por completo a los controles necesarios.
Con ello, la UE desea crear espacio para nuevas técnicas agrícolas que puedan contribuir a una agricultura más sostenible. La atención no se centra solo en el desarrollo de nuevas sustancias activas ‘verdes’, sino también en mejores métodos de producción, formulaciones y aplicaciones.
Ecológico
Los ajustes no se limitan a la protección de cultivos. También se están modificando las normas europeas para la agricultura ecológica. Se analizan las normativas prácticas para agricultores y ganaderos, así como las reglas para la importación de productos ecológicos desde países fuera de la Unión Europea. Estas modificaciones buscan que las normas se adapten mejor a la práctica diaria, sin perder de vista los principios de la agricultura ecológica.

