El número de explotaciones agrícolas en la Unión Europea ha disminuido en un tercio durante los últimos veinte años, pasando de 15 a 10 millones de granjas. Y en los próximos veinte años, esta cifra podría reducirse aún más, llegando a unos 4 millones.
Un nuevo informe de un grupo de expertos del Parlamento Europeo indica que serán especialmente las pequeñas explotaciones en Europa Central y del Este las que desaparecerán, sobre todo las más pequeñas, de menos de 5 hectáreas.
Se destaca que Rumanía cuenta hasta la fecha con 3,6 millones de granjas, de las cuales el 85 % tienen menos de 5 hectáreas. La producción agrícola en los países de la UE se concentrará en menos explotaciones y de mayor tamaño. La tendencia general es hacia la consolidación e intensificación y la pérdida de explotaciones familiares y patrimoniales, señala el estudio.
Y la política agrícola común por sí sola no detendrá este retroceso, analizan los autores, quienes consideran que la distribución actual de los fondos de la PAC “favorece a grandes explotaciones agrícolas intensivas, lo que agrava la transición hacia la concentración dictada por la dinámica del mercado”.
Sólo una financiación dirigida y aumentada para zonas desfavorecidas, pequeñas explotaciones agrícolas y jóvenes agricultores podría detener el declive de las pequeñas explotaciones, según los autores.

