El primer ministro Starner subrayó la urgencia de garantías de seguridad amplias para Ucrania. Argumentó que Europa debe desempeñar un papel activo en garantizar la soberanía e integridad territorial de Ucrania, especialmente a la luz de las escaladas recientes. Starner y también el presidente francés Macron consideran que los países europeos de la OTAN deben asumir el papel de los estadounidenses, ahora que el presidente de EE. UU., Trump, se muestra cada vez más abiertamente partidario del dictador ruso Putin.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó la postura de Starner y enfatizó la urgente necesidad de que Europa se rearme. Destacó que años de subinversión en defensa han dejado a Europa vulnerable. Según von der Leyen, fortalecer las capacidades defensivas europeas no es una opción, sino una necesidad.
Von der Leyen también señaló la dinámica cambiante en las relaciones transatlánticas, con señales crecientes de que los Estados Unidos podrían distanciarse de sus aliados europeos en la OTAN. Invertir en proyectos de defensa conjuntos no solo mejoraría las capacidades militares, sino que también impulsaría el crecimiento económico y el progreso tecnológico dentro de la UE.
Un tema central fue la necesidad de que Europa desarrolle autonomía estratégica en asuntos de defensa. Los líderes reconocieron que la UE debe asegurarse de poder responder de forma independiente a las amenazas. Esto implica aumentar los presupuestos de defensa, mejorar la coordinación entre los estados miembros de la UE e invertir en capacidades militares internas.
La cumbre destacó la necesidad de una estrategia de defensa europea uniforme. Los líderes manifestaron que las políticas defensivas nacionales deben estar coordinadas y que los recursos militares compartidos deben optimizarse para fortalecer la seguridad colectiva.

