La ejecución de operaciones militares seguirá siendo tarea de la OTAN, pero la fabricación conjunta de armas y municiones sí será posible. Esto se ha discutido durante muchos años en los países de la UE, pero hasta ahora había sido poco concreto.
La Comisión Europea ha revelado una estrategia ambiciosa para la industria de defensa, cuyo énfasis está en fortalecer las “capacidades militares” europeas y “aumentar la autonomía de la UE en materia de defensa”. A esta iniciativa también podría sumarse Ucrania.
Un aspecto importante de la estrategia es la creación de una industria de defensa conjunta para producir armas y equipamiento militar propios. Esto podría disminuir la dependencia de los países europeos respecto a proveedores extranjeros.
Al colaborar en el desarrollo y producción de armas y municiones, los estados miembros de la UE pueden fortalecer sus capacidades militares y, al mismo tiempo, ahorrar costes, según se espera en Bruselas.
Esta nueva estrategia llega en un momento crucial, dado el aumento del conflicto en Ucrania y la creciente amenaza en las fronteras orientales de la UE.
Se prevé que en el programa del nuevo equipo de la Comisión Europea, que tomará posesión a finales de este año tras las elecciones, la cooperación europea en materia militar e industrial sea aún más estructurada y ampliada.
La UE también seguirá colaborando con socios internacionales, especialmente Estados Unidos y la OTAN, para fortalecer la cooperación transatlántica en defensa y abordar desafíos comunes. Con esta nueva industria de defensa europea, se espera que la UE pueda aumentar su influencia geopolítica.

