Así lo afirma el máximo representante de la UE para Defensa y el Espacio, Andrius Kubilius, en respuesta a las recientes amenazas estadounidenses contra Groenlandia. Según él, la seguridad de Europa requiere una reforma fundamental en la forma en que se organizan política y prácticamente los asuntos de defensa.
El llamamiento europeo para una estructura de mando propia, separada de la OTAN y de los estadounidenses, surge de la creciente exigencia dentro de los países de la UE para un papel más autónomo en la escena mundial, independiente de Estados Unidos. Tal propuesta fue hasta hace poco un gran tabú dentro de la UE.
Kubilius subraya que la situación actual, con ejércitos nacionales separados, es insuficiente para afrontar los desafíos conjuntos. Según él, solamente gastar más dinero en las estructuras existentes no es suficiente para que Europa actúe de manera efectiva.
Por ello también aboga por cambios en la toma de decisiones políticas. Un componente central de esto es la creación de un Consejo Europeo de Seguridad, destinado a preparar y coordinar de manera más ágil decisiones importantes de defensa.
En ese sentido, Kubilius afirma que el Reino Unido (tras su salida de la UE por el Brexit) también debería contar con un lugar en esta mesa de diálogo europea. Este consejo estaría formado por un grupo limitado de países y líderes de la UE, con el objetivo de actuar más rápido y con mayor enfoque.
Además, los países de la UE han decidido no encargar una nueva generación de satélites a Starlink, la organización espacial del multimillonario tecnológico estadounidense Elon Musk, ni a SpaceX, la antigua NASA. La nueva generación de satélites europeos será encargada a Airbus, el fabricante franco-británico de aeronaves y empresa europea del sector espacial.
Los satélites están siendo construidos por Airbus Defence and Space, franco-británico, y están destinados para una órbita baja alrededor de la Tierra. Este pedido sigue a una compra anterior de 100 satélites, elevando el total a 440. Los satélites antiguos se acercan al final de su vida operativa y deben ser reemplazados.
La producción se lleva a cabo en Toulouse, en el sur de Francia, donde en la fábrica de aviones de Airbus se ha instalado una línea especial de producción. Se esperan las primeras entregas a partir de finales de 2026, para que la red continúe operativa posteriormente.

