El ministro Siekierski señala que Ucrania ya es un jugador dominante en el mercado agrícola, con un sector agrícola más eficaz y a gran escala que el polaco. A pesar de la desestabilización causada por la guerra rusa, Ucrania sigue siendo un importante país exportador agrícola, especialmente en la producción de cereales y carne. Ucrania cuenta con extensas tierras fértiles y costes de producción más bajos, lo que la convierte en un fuerte competidor en el mercado europeo.
Para el sector agrícola polaco, que actualmente se enfoca principalmente en la producción de cultivos, aves y carne, una posible adhesión podría ser una amenaza seria. Aunque el ministro reconoce estos desafíos, también ve oportunidades para Polonia. Destaca que la agricultura polaca debe modernizarse aún más y centrarse en la colaboración, por ejemplo, fomentando las cooperativas agrícolas.
El ministro se encuentra actualmente realizando una gira por el país para dialogar con diversas organizaciones y sindicatos agrícolas para explorar cómo fomentar estas colaboraciones.
Además, la nueva coalición de centroderecha, liderada por el excomisario europeo Donald Tusk, quiere apostar por innovaciones en tecnología y métodos de producción sostenibles para mejorar la posición competitiva. Según Siekierski, la modernización de la infraestructura y la adopción de nuevas técnicas agrícolas son cruciales para que la agricultura polaca prospere en un mercado europeo cada vez más competitivo.
Las declaraciones del ministro de Agricultura han sido recibidas críticamente por varias organizaciones agrícolas. Sindicatos y asociaciones de agricultores señalan que la agricultura polaca ya lleva tiempo bajo presión debido al aumento de los costos y la competencia desleal, tanto dentro como fuera de la UE. Temen que la adhesión de Ucrania agrave aún más la situación.
Las asociaciones de agricultores polacos, entre ellas Solidarność, esperan que el nuevo gobierno de centroderecha haga más para proteger la posición de los agricultores polacos. Insisten en medidas de apoyo como subsidios y precios justos para los productos agrícolas. También abogan por una regulación más estricta contra la importación de productos agrícolas de terceros países, para proteger el mercado polaco de las importaciones baratas.

