Los ministros de Agricultura y Alimentación de al menos seis países forestales de la UE han criticado duramente la nueva estrategia forestal de la Comisión Europea. Así se desprende de declaraciones tras el consejo mensual de ministros de Agricultura de la UE.
La nueva visión forestal se presentó en julio como parte del Pacto Verde y de la política climática reforzada. Entre otras cosas, se propone dejar fuera de uso una parte de las áreas forestales para la explotación maderera y plantar millones de árboles nuevos.
Varios países y explotadores forestales han advertido sobre los inconvenientes económicos, ecológicos y sociales para el sector forestal si se limita la explotación de madera. Los ministros de Alemania, Francia, Finlandia, Suecia, Eslovaquia y Austria ya declararon la semana pasada, tras una reunión informal de dos días en Viena, que la Comisión está excediéndose.
“Lo que no necesitamos (…) es más burocracia inútil desde Bruselas”, dijo la ministra alemana Julia Klöckner. También se critica la falta de participación de los países de la UE en la preparación de la estrategia forestal y el incumplimiento de las responsabilidades nacionales en la silvicultura en términos de subsidiariedad.
No se ha tenido en cuenta las necesidades de los 16 millones de propietarios forestales en la UE. “Muchas medidas significan una enorme devaluación de nuestros bosques, que constituyen la base de ingresos para innumerables familias”, afirman organizaciones de propietarios y explotadores forestales.
En su declaración final, los ministros señalan que los bosques son de gran importancia desde el punto de vista económico y social, pero también para la lucha contra el cambio climático y la protección de la biodiversidad. Los ministros dicen apoyar en gran medida la nueva estrategia forestal, pero destacan que será importante encontrar un equilibrio con el desarrollo rural y la economía verde.

