La ministra saliente de Agricultura, Naturaleza y Calidad Alimentaria (LNV), Carola Schouten, no se opone a la obligación de instalar cámaras en algunos barcos pesqueros para poder controlar la pesca en el mar. Según ella, entre los 27 países de la UE se está formando una mayoría a favor de la introducción de la vigilancia con cámaras, para gran descontento del sector pesquero.
El Parlamento Europeo considera que deben establecerse mejores normas para el control de las capturas. Los barcos pesqueros que sean sorprendidos incumpliendo las cuotas de captura y el ya vigente 'deber de desembarque' deben instalar obligatoriamente cámaras en sus espacios de trabajo.
Además, el Europarlamento considera que los barcos pesqueros deben estar equipados con GPS para poder controlar permanentemente su ubicación. Tal como se exige en el caso de los alimentos del productor al consumidor, también el consumidor debe saber claramente de dónde procede el pescado.
Con las cámaras se puede verificar qué cantidades de pescado salen de las redes, y si el pescado pequeño por debajo del tamaño mínimo no es devuelto sigilosamente al mar. Según investigadores, el 'deber de desembarque' vigente desde hace varios años sigue siendo evadido a gran escala.
El lanzamiento al mar de peces por debajo del tamaño legal (que generan menos ingresos) fue prohibido en 2016 mediante la introducción del llamado deber de desembarque, pero según el órgano oficial de asesoramiento pesquero de la Comisión Europea, todavía ocurre ampliamente.
El eurodiputado Peter van Dalen (ChristenUnie) calificó la obligación de cámaras como una señal completamente equivocada de la UE hacia los pescadores. “Indica que la mayoría de los eurodiputados aún desconfían de los pescadores”, dijo Van Dalen en una reacción.
El CDA y el SGP están decepcionados con la medida amenazante. “Esto es un golpe en la cara para los pescadores neerlandeses”, dice la eurodiputada Annie Schreijer (CDA). El SGP la describe como una “caza de brujas” y un “Gran Hermano a bordo”.
Anja Hazekamp (Partido por los Animales), por su parte, considera que un mejor control de las capturas accidentales de especies vulnerables no solo beneficia a las poblaciones de peces, sino que en última instancia también es en interés del propio sector pesquero.

