Además, tanto organizaciones agrícolas como grupos medioambientales argumentan que los países del Mercosur no cumplirían con los criterios ambientales europeos para la agricultura y la ganadería. Una investigación reciente de la UE revela problemas persistentes de Brasil para cumplir con las normas europeas de seguridad alimentaria, especialmente en lo referente al seguimiento de hormonas prohibidas.
El acceso al mercado europeo para productos que no cumplen con las normas de la UE, según ellos, sería un perjuicio tanto para productores como para consumidores europeos.
Se prevé que la ratificación de ese acuerdo con Mercosur pueda alcanzarse en una cumbre del G20 en Brasil la próxima semana (18 y 19 de noviembre). Las desventajas para los agricultores y ganaderos europeos podrían ser compensadas mediante la instauración de una indemnización por daños de la UE.
El ministro alemán de Economía, Robert Habeck, advierte actualmente sobre una situación similar en un acuerdo comercial con India. Habeck mencionó recientemente, durante una visita comercial a Nueva Delhi, que el capítulo agrícola es el mayor obstáculo y defendió que la agricultura quede fuera del acuerdo.
Según Habeck, abrir el mercado indio para la libre circulación de productos de la UE podría tener consecuencias profundas para la economía india, dado que el 60 % de la población india (en algunas regiones incluso el 80 %) trabaja en el sector agrícola.
Por eso, un acuerdo de libre comercio, que la UE e India llevan negociando durante décadas, podría inicialmente limitarse, según Habeck, al sector industrial. Habeck advirtió que un acuerdo con India sin protección para los agricultores europeos podría incrementar la competencia.

