Países Bajos consideró durante mucho tiempo que el país de Europa del Este no cumplía los requisitos para la adhesión y estuvo bajo presión dentro de la UE para permitir la entrada de Bulgaria.
Además de Países Bajos, Austria también se opuso a la adhesión de Bulgaria. Sofía y Viena aún están en conversaciones sobre cómo superar esta resistencia para completar la adhesión. Se espera que el cambio de postura de Países Bajos pueda ayudar en este proceso. Ahora es Austria la que puede eliminar el último obstáculo para Bulgaria.
Recientemente, a petición de Austria y Países Bajos y bajo la dirección de la Comisión Europea, se llevó a cabo una misión de investigación en Bulgaria, en la que no se detectaron deficiencias. Sin embargo, Países Bajos insiste en que Bulgaria "siga trabajando en fronteras exteriores fuertes".
Ha mejorado tanto que sería "simplemente muy injusto" si Países Bajos continuara bloqueando a Bulgaria, dijo el primer ministro Mark Rutte en los pasillos de la cumbre de la UE en Bruselas. Países Bajos ha mantenido esta postura durante "unos catorce, quince años", pero "ahora realmente se ve el progreso. Entonces hay que ser honestos", afirmó Rutte.

