Esta contribución neerlandesa forma parte de los 180 millones de euros que el gobierno ha destinado para ayudar a Ucrania a superar el invierno, de los cuales 18 millones se asignan a la reparación de infraestructura vital.
El daño a la red eléctrica y a otras infraestructuras importantes ha aumentado recientemente debido a los bombardeos rusos. Esto ha provocado que una parte de la población ucraniana se quede regularmente sin acceso a electricidad, calefacción y/o agua.
Rusia ha llevado a cabo numerosos ataques al sistema energético ucraniano desde octubre. A pesar de todos los esfuerzos de los ucranianos, cada vez es más difícil realizar reparaciones, entre otras razones debido a la escasez de materiales.
En las últimas semanas se han mantenido varias conversaciones con Ucrania y la Comisión Europea para determinar cuáles son los componentes y equipos de mayor necesidad. La contribución de unos 6 millones de euros en materiales podrá utilizarse para reparaciones en la red eléctrica.
Países Bajos colabora con la Comisión Europea para la organización logística. El transporte a Ucrania es financiado por la organización humanitaria de la UE. Se ha puesto en marcha una acción internacional de ayuda para suministrar equipos a Ucrania y así asegurar que las reparaciones en la infraestructura energética puedan continuar de la mejor forma posible.

