El gigante electrónico chino Huawei quiere producir parte de su equipamiento 5G fuera de China. Esta medida busca convencer a gobiernos extranjeros de que los dispositivos técnicos de Huawei son seguros. La empresa considera, entre otras opciones, abrir una fábrica en Europa.
Varios países de la UE han expresado temor de que el gobierno chino pueda escuchar y espiar globalmente a través de los productos de telecomunicaciones chinos. Un temor similar ya se ha manifestado respecto a productos rusos. En ambos casos se sostiene que las grandes empresas de telecomunicaciones están bajo supervisión estatal en Rusia y China.
En mayo, el gobierno estadounidense incluyó a la compañía tecnológica china en una lista negra. Esta lista contiene organizaciones con las cuales las empresas estadounidenses tienen prohibido comerciar. El gobierno de Estados Unidos lleva tiempo intentando convencer a gobiernos extranjeros de excluir a la empresa china también de proyectos 5G.
Al producir parte de su equipamiento 5G fuera de Europa, Huawei quiere disipar las preocupaciones surgidas sobre la seguridad de sus dispositivos. Los ministros de Telecomunicaciones de la UE acordaron en Bruselas que los países de la UE deben prestar especial atención a los perfiles de riesgo técnico de empresas no pertenecientes a la UE al implementar el internet móvil ultrarrápido 5G. También deben considerar el marco jurídico y político dentro del cual operan los proveedores 5G externos a la UE al asignar contratos.
Los ministros europeos de Telecomunicaciones acordaron esto en Bruselas sin mencionar a Huawei, el gigante tecnológico chino. Algunos países europeos desean excluir a Huawei por temor a que el equipo de redes pueda ser usado para espionaje; otros prefieren colaborar con ella. El comisario de la UE Thierry Breton (Mercado Interior) declaró que los riesgos deben enfrentarse "sin ingenuidad".

