Científicos de la Universidad de Galway afirman que el estudio demuestra que los residuos de glifosato están presentes en todas partes, no solo alrededor de las granjas donde se usa con mayor frecuencia. Los investigadores esperan que sus hallazgos contribuyan al debate dentro de la UE sobre una posible extensión de la autorización del glifosato.
El estudio de Galway incluyó a 68 familias, de las cuales 14 vivían en granjas donde se aplicaba glifosato. Participaron 132 adultos y 92 niños. Las pruebas mostraron que el 26 % del grupo tenía glifosato en su orina. En los niños, este porcentaje fue ligeramente mayor.
La cantidad de glifosato en la orina de las familias agrícolas fue apenas marginalmente superior a la de las familias no agrícolas. La Organización Mundial de la Salud concluyó en 2015 que esta sustancia química probablemente era cancerígena. Sin embargo, esta conclusión no es apoyada por agencias científicas europeas. En los Estados Unidos se han pagado miles de demandas relacionadas con el uso de glifosato.
Como consecuencia de una iniciativa ciudadana europea del año pasado contra el uso de glifosato en la agricultura y la industria alimentaria, las comisiones AGRI (Agricultura) y ENVI (Medio Ambiente) del Parlamento Europeo celebraron el martes una audiencia en Bruselas. Los promotores exigen que los pesticidas sintéticos sean eliminados gradualmente para 2035.
Los Comisarios Sinkevicius (Medio Ambiente) y Timmermans (Clima) presentaron en esa audiencia su respuesta a esta petición ciudadana. La Comisión desea fortalecer el hábitat de las abejas aumentando las zonas verdes, también en ciudades y pueblos, y reduciendo el uso de productos químicos agrícolas. No hay aún consenso en la UE sobre una posible prohibición.
Además, la Comisión Europea deberá tomar una decisión antes de fin de año sobre la extensión de la autorización del uso de glifosato en la agricultura europea. Varios países de la UE están presionando por una prohibición.

