Esta caída supera las estimaciones convencionales anteriores y confirma que los países de la UE han dado conjuntamente un gran paso hacia el cumplimiento de sus objetivos climáticos.
La disminución es especialmente notable dado que la economía de la UE experimentó un crecimiento modesto del 1,2 por ciento. Esto indica que el crecimiento económico y la reducción de residuos pueden ir de la mano hasta cierto punto.
La fuerte caída de las emisiones se debió a una combinación de factores. En primer lugar, leyes ambientales más estrictas han dado frutos, lo que ha llevado a una reducción en el uso de combustibles fósiles. En segundo lugar, el invierno suave de 2023 jugó un papel importante, ya que la demanda de energía para calefacción fue considerablemente menor de lo habitual.
La presentación de estos nuevos datos llegó en un momento crucial, justo antes de la audiencia en el Parlamento Europeo sobre la posible reelección de Wopke Hoekstra como Comisario Europeo de Clima.
Hoekstra, exministro de Asuntos Exteriores de los Países Bajos, tuvo que explicar sus planes futuros y la forma en que piensa apoyar los objetivos climáticos de la UE.
En su declaración, Hoekstra dejó claro que quiere la plena implementación de las normas medioambientales europeas y prometió cumplir con todos los acuerdos establecidos en el Pacto Verde y la estrategia climática más amplia. Los detractores dudaron abiertamente de su compromiso.
Los nuevos datos sobre las emisiones no solo representan una señal alentadora para toda la UE, sino que también subrayan la necesidad de alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

