Mientras el gobierno turco no cambie drásticamente de rumbo, no se puede reanudar el proceso de adhesión de Turquía a la UE. Se espera de Ankara que respete los valores democráticos, el estado de derecho y los derechos humanos. Actualmente, esto aún no sucede.
En lugar de mantener conversaciones sobre la adhesión, la UE y Turquía deberían desarrollar una relación de cooperación más estrecha. La delegación de la UE recomienda encontrar “un marco alternativo y realista” para las relaciones. También hacen un llamado a la Comisión Europea para que explore posibles nuevas fórmulas.
A pesar de ello, Turquía sigue siendo candidato a miembro de la UE. Además, los eurodiputados elogian a los turcos por su apoyo contra Rusia en la guerra de Ucrania. Ankara también es reconocido por acoger a refugiados de zonas de guerra en la región, como Siria. Se trata de aproximadamente cuatro millones de migrantes.
Los eurodiputados se muestran satisfechos de que la UE siga aportando financiación a los refugiados y a las comunidades receptoras en Turquía. Asimismo, Ankara es un socio importante para colaborar en los ámbitos de comercio, migración y seguridad.
El eurodiputado neerlandés Malik Azmani (Renew) desea actualizar el Acuerdo de Asociación UE-Turquía, que data de 1963. “Estoy convencido de que la UE también se beneficiaría de ello. No debemos esperar más. La UE y Turquía deben encontrar un nuevo formato para la cooperación.”

