La Unión Europea utiliza desde 2018 un Código Práctico contra la desinformación que fue reforzado en 2022. En realidad, es un código de conducta voluntario para grandes plataformas de internet, como Facebook, Google y otras similares. A partir de finales de agosto, las grandes plataformas y motores de búsqueda deberán cumplir con las exigencias y obligaciones del nuevo Reglamento Europeo de Servicios Digitales (DSA).
Con ello, la UE quiere que los administradores de sistemas en internet actúen contra la incitación al odio, la propaganda y las amenazas anónimas, entre otras cosas. Las normas de conducta se endurecieron el año pasado debido al lenguaje bélico ruso contra Ucrania. El nuevo código también será aplicable a Twitter, que estará directamente bajo supervisión de la Comisión Europea.
A comienzos de este año, la Comisión Europea ya había criticado a Twitter por ser el único firmante que presentó un informe de actividades incompleto y proporcionar escasa información acerca de cómo planea combatir la influencia de actores extranjeros y la desinformación. Como resultado de las normas de la UE, Facebook ya ha comenzado a eliminar cuentas que incitan a ataques religiosos y políticos.
“Más allá de los compromisos voluntarios, combatir la desinformación será una obligación legal a partir del 25 de agosto. El reglamento DSA debe proteger mejor a los usuarios de internet contra contenidos dañinos, publicidad y violaciones de la privacidad. La legislación facilita la acción contra empresas que difunden pornografía infantil, contenidos incendiarios, de odio o desinformación en internet.
El servicio informativo europeo Euractiv informó que la UE es un mercado algo secundario para Twitter y que “cada vez es más probable que Twitter opte por no cumplir con las normas del DSA y se retire completamente de Europa. Por eso, la renuncia al código de conducta voluntario puede ser el primer paso formal hacia la salida de Twitter de Europa.”

