En 2025, Ucrania exportó productos agrícolas por un valor de más de 22 mil millones de euros. Esto representa un 8,8 por ciento menos que un año antes. A pesar de esta disminución, los productos agrícolas representaron el 56,1 por ciento del total de las exportaciones ucranianas de bienes.
Un desarrollo llamativo es la reducción de las exportaciones agrícolas hacia la Unión Europea. La cuota de la UE bajó en 2025 al 47,5 por ciento, después de haber estado por encima del 50 por ciento en años anteriores. El valor de las exportaciones hacia la UE fue de alrededor de 10 mil millones de euros.
Al mismo tiempo, las importaciones de productos agrícolas por parte de Ucrania aumentaron. En 2025, las compras alcanzaron los 8,75 mil millones de dólares, el nivel más alto en cinco años. Más del 53 por ciento de estas importaciones provinieron de países de la UE.
Desde la perspectiva europea también cambiaron los flujos comerciales. De enero a octubre de 2025, la UE exportó productos agrícolas por valor de 3,54 mil millones de euros a Ucrania, un aumento del 20 por ciento respecto al mismo período del año anterior. Ucrania fue así el país con el mayor crecimiento en entregas desde la UE.
En ese mismo período, la UE importó productos agrícolas por 8,65 mil millones de euros de Ucrania. Esto significó un 21 por ciento menos que un año antes. A pesar de esta caída, Ucrania continuó siendo el quinto mayor proveedor de productos agrícolas a la Unión Europea.
En el conjunto de la UE, las exportaciones agrícolas aumentaron hasta 199,4 mil millones de euros, mientras que las importaciones crecieron hasta los 157,39 mil millones de euros. Estas cifras muestran que la dependencia mutua entre la UE y Ucrania sigue siendo grande, aunque está cambiando.
En el EU Agricultural Outlook 2025-2035, la Comisión Europea anticipa que la agricultura europea afrontará mayores costos y más incertidumbre. La producción seguirá siendo posible, pero el crecimiento se desacelerará debido al estrés climático, insumos más caros y normativas más estrictas.
Según Bruselas, la agricultura dependerá cada vez más de la productividad laboral: con menos personas, más tecnología y economías de escala. Sectores como la avicultura, huevos y quesos crecerán, mientras que el ganado bovino y porcino, azúcar y vino disminuirán. La asequibilidad y disponibilidad de energía, alimento y fertilizantes son factores determinantes para la producción agrícola futura.

