La Unión Europea espera que la importación de maíz disminuya la próxima temporada y que la exportación de cereales aumente, como consecuencia de la guerra rusa contra Ucrania.
Así lo afirma la Comisión Europea en su primer informe trimestral desde el estallido de este conflicto entre dos de los mayores exportadores de cereales del mundo.
La Comisión pronostica que la exportación de trigo blando de la UE en la próxima temporada, que comienza en julio, alcanzará 40 millones de toneladas, frente a los 33 millones de toneladas estimados anteriormente.
La Comisión señala que esto refleja una “demanda mundial debido a una menor oferta proveniente de Ucrania”. La invasión rusa de Ucrania en febrero detuvo la masiva exportación de cultivos ucranianos, lo que ha provocado precios récord para el trigo y las oleaginosas en Europa.
Asumiendo condiciones meteorológicas normales en primavera y verano, la producción total de cereales en 2022/23 podría alcanzar 297,7 millones de toneladas (+1,5% interanual), con una producción esperada de trigo blando de 131,3 millones de toneladas. La exportación neta de cereales de la UE aumentará en 11,5 millones de toneladas hasta 41,4 millones de toneladas, casi un 40% más.
La Comisión también prevé para la próxima temporada una fuerte caída en la importación de maíz a la UE, hasta 9 millones de toneladas, frente a las 14 millones de toneladas actualmente previstas. La UE es un importador neto de maíz para alimentación animal y Ucrania suele ser uno de los mayores proveedores.
Además, la Comisión pronosticó una mayor producción de cereales en la UE y señaló que una decisión de permitir a los agricultores cultivar en tierras en barbecho aumentaría la oferta.

