La nueva estrategia para la renovación generacional pretende duplicar el número de jóvenes agricultores en Europa en los próximos 15 años hasta un 24 por ciento. Actualmente, solo uno de cada ocho agricultores tiene menos de cuarenta años. “Sin jóvenes agricultores, nuestra seguridad alimentaria está en peligro”, advirtió el comisario de Agricultura, Christophe Hansen, durante la presentación en Estrasburgo.
El núcleo del plan es un llamado paquete inicial. Los jóvenes emprendedores podrán recibir hasta 300.000 euros para comenzar o hacerse cargo de una explotación agrícola. El apoyo financiero está destinado a reducir los altos costes iniciales del sector.
Además, los países de la UE estarán obligados a dedicar al menos el seis por ciento de su presupuesto de la PAC a medidas de renovación generacional. Con ello, Bruselas duplica la cuota actual. Sobre todo, aquellos países donde a los jóvenes les resulta difícil acceder a tierras agrícolas o crédito deberán adaptar sus políticas.
Para mejorar ese acceso, la Comisión colabora con el Banco Europeo de Inversiones en nuevos sistemas de garantía y préstamos favorables. Estos deben facilitar a los jóvenes agricultores la inversión en maquinaria, edificios y terrenos.
Otro punto clave es el nuevo Observatorio Europeo de Tierras Agrícolas. Esta agencia debe cartografiar el comercio de tierras agrícolas y combatir la especulación con el suelo. Según la Comisión, las tierras agrícolas son compradas con demasiada frecuencia por inversores, lo que eleva los precios y dificulta el acceso a los nuevos agricultores.
Aunque el plan cuenta con un amplio apoyo por su ambición, también se escuchan dudas. Organizaciones de jóvenes agricultores y algunos eurodiputados cuestionan si las promesas se cumplirán económicamente. Mientras el estándar del seis por ciento no sea jurídicamente vinculante, temen que muchos países de la UE retrasen la renovación.
El nuevo plan se incluirá en la próxima Política Agrícola Común, que comenzará en 2028. Al mismo tiempo, la Comisión Europea propone reducir las subvenciones totales a la agricultura en el presupuesto plurianual 2028-2035 y transferir una parte de ellas a fondos de cohesión para el desarrollo regional y la renovación rural.
Este cambio es delicado. Las organizaciones agrícolas y varias facciones del Parlamento Europeo temen que menos apoyo directo perjudique aún más la situación de ingresos de los agricultores. El eurodiputado holandés Bert-Jan Ruissen (SGP) se alegra de que Hansen reconozca la difícil posición de los jóvenes agricultores. Ruissen fue ponente sombra en 2022 sobre la situación de los jóvenes agricultores. Muchas de las recomendaciones del informe han sido adoptadas por Hansen.
Sin embargo, el miembro de la SGP señala algunas reservas sobre el plan. Según Ruissen, hay poca atención a la reducción de la carga regulatoria y al aumento de la competitividad de la agricultura europea.
La Comisión Europea defiende la redistribución de las subvenciones agrícolas señalando las inversiones de cientos de miles de millones necesarias para la Defensa Europea y para fortalecer la posición competitiva de la industria europea.

