Según la Comisión Europea, tanto Meta (estadounidense) como TikTok (china) incumplen la ley europea sobre servicios digitales en internet, la DSA. Las plataformas ofrecen a los inspectores de la UE un acceso insuficiente a los datos de uso, lo que dificulta enormemente la supervisión de contenido dañino o ilegal.
Meta, propietaria de Facebook e Instagram, además recibe la acusación de que aún no ofrece a los usuarios un modo sencillo de reportar contenido ilegal o de apelar decisiones sobre la moderación. Con ello se alega que la empresa no respeta adecuadamente los derechos de sus clientes.
Meta niega que esté infringiendo las normas europeas. La empresa afirma que desde la implementación de la DSA ha realizado cambios en sus procedimientos para la notificación de contenido, apelaciones y acceso a datos. Según Meta, éstos cumplen con los requerimientos de la UE.
También TikTok rechaza las acusaciones y subraya la importancia que le da a la transparencia. La compañía sostiene que las exigencias de la Comisión ponen en conflicto la DSA y la ley europea de protección de datos GDPR, por lo que solicita claridad a los supervisores sobre cómo conciliar ambas normas.
La Comisión Europea califica los procedimientos internos de ambas plataformas como "excesivamente gravosos". Los investigadores suelen recibir datos incompletos o poco confiables debido a las reglas lentas y complejas de acceso, por lo que aún no puede determinarse si los menores están suficientemente protegidos en internet.
Si se confirman los hallazgos provisionales, Meta y TikTok podrían ser multadas con hasta el seis por ciento de su facturación global. Las compañías ahora tienen la oportunidad de presentar sus defensas y ajustar sus métodos antes de que Bruselas tome una decisión definitiva.
Las investigaciones a Meta y TikTok forman parte de las mayores iniciativas de la UE para limitar el poder de las grandes tecnológicas. Al mismo tiempo, Apple se defiende en Luxemburgo contra medidas similares europeas amparadas en la Ley de Mercados Digitales.
Mientras tanto, las normas europeas están generando tensiones en las relaciones comerciales entre Bruselas y Washington. El expresidente estadounidense Trump calificó anteriormente las leyes digitales como “distorsionadoras de la competencia” y “censura”. Sin embargo, la Comisión mantiene su posición de que también las plataformas digitales, al igual que otras empresas, deben rendir cuentas sobre su gestión.

