La Comisión Europea desea hacer que los procedimientos relacionados con pesticidas y biocidas sean más simples y rápidos. Según la propuesta, la normativa actual consume demasiado tiempo y obstaculiza la innovación y la disponibilidad de nuevas herramientas para los agricultores.
Un elemento importante es acelerar la aprobación de pesticidas biológicos. Estos productos se basan en procesos naturales y se consideran esenciales para una agricultura más sostenible. Actualmente, estos productos naturales están regulados bajo normas diseñadas para productos químicos sintéticos.
La aprobación de productos biológicos en Europa tarda mucho más que en otros lugares. Esto frenaría las inversiones y retrasaría la innovación. Aclarando definiciones y simplificando procedimientos, Bruselas quiere reducir esta desventaja.
También habrá nuevas medidas para el uso de pesticidas químicos existentes. Por ejemplo, las reevaluaciones de los químicos deberán hacerse con menor frecuencia. En algunos casos, los pesticidas podrán permanecer más tiempo en el mercado sin una reevaluación completa.
Se propone además que sustancias ya prohibidas puedan utilizarse por un mayor período de transición, que podría extenderse hasta tres años más. Además, los países de la UE tendrán menos obligaciones de incluir siempre los conocimientos científicos más recientes en sus evaluaciones.
El papel de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) se fortalece. Centralizando las evaluaciones de nuevos pesticidas, la Comisión quiere reducir las diferencias entre los países de la UE y acelerar la toma de decisiones. Esto debería conducir a una aplicación más uniforme de las normas dentro de la Unión Europea.
Los críticos advierten que la simplificación en pesticidas podría equivaler a una desregulación. Sostienen que las normas están destinadas a proteger a las personas, la naturaleza y el medio ambiente. Según ellos, la reducción de cargas recaerá principalmente en mayores riesgos para la salud y el medio ambiente.
Los defensores destacan que la propuesta no socava la seguridad, sino que moderniza un sistema obsoleto. Señalan que sin procedimientos más rápidos, los agricultores tendrán que esperar años más para nuevos productos, mientras que en otros lugares ya se utilizan innovaciones. Si la simplificación conduce a una agricultura más sostenible o a mayores riesgos, sigue siendo tema de debate.

