La Comisión Europea pretende que Frontex crezca hasta convertirse en una organización con 30.000 empleados. Para ello, la plantilla fija debe ampliarse y se creará una nueva unidad europea de fronteras y retorno con 17.000 empleados, que se consolidará durante quince años. Por lo tanto, no se trata de una ampliación inmediata con 30.000 empleados nuevos.
También fuera de la UE
Frontex deberá poder actuar a partir de ahora también fuera de la UE. La agencia tendrá la capacidad de apoyar a países no pertenecientes a la UE en la devolución de migrantes a su país de origen, incluso cuando estos nunca hayan llegado a territorio europeo. Además, Frontex debe respaldar las deportaciones desde centros de retorno ubicados fuera de la UE.
Así, Frontex obtendrá un papel más importante en la política europea de retorno. Dentro de la organización se establecerá un centro de coordinación especial encargado de organizar las deportaciones. Sin embargo, la propuesta no hace automáticamente responsable a Frontex de la gestión diaria o vigilancia de los centros de retorno, aunque la “vigilancia” forma parte de las nuevas competencias.
Intervención
La Comisión quiere especialmente lograr que más migrantes sin derecho de residencia efectivamente abandonen el territorio. Según el comisario europeo Magnus Brunner, sólo alrededor del 32 % de los solicitantes de asilo rechazados regresan realmente. Por ello, Frontex debe tener un papel central en la organización y ejecución de operaciones de retorno.
Además, Frontex contará con una fuerza especial de intervención que podrá ser desplegada en menos de 24 horas ante crisis fronterizas repentinas. Se menciona como ejemplo la situación en la ciudad española de Ceuta en Marruecos, donde el pasado verano un gran número de migrantes cruzaron la frontera, evidenciando la necesidad de reaccionar con mayor rapidez ante tales situaciones.
Servicio de inteligencia
Para esta expansión, la Comisión quiere asignar muchos más fondos. Frontex podrá asimismo adquirir con mayor facilidad equipos modernos, dispositivos de vigilancia y nuevas tecnologías. Un nuevo tipo de servicio de inteligencia seguirá mensajes públicos en redes sociales para detectar precozmente posibles problemas en las fronteras exteriores europeas.
Frontex también podrá actuar contra contenido ilegal en línea que suponga riesgos para la seguridad fronteriza. La agencia podrá alertar a plataformas de internet y solicitar a autoridades nacionales que tomen medidas. Esta ampliación genera críticas al tiempo que, según la información, se restringen las competencias del control europeo de derechos humanos.
ICE europea
La eurodiputada holandesa Tineke Strik, de Los Verdes, advierte que Frontex corre el riesgo de transformarse en una versión europea del servicio de inmigración estadounidense ICE. Las propuestas aún no son definitivas. Los gobiernos de los países de la UE y el Parlamento Europeo deben pronunciarse aún sobre las nuevas competencias.