La Comisión Europea solo ha aprobado una parte del apoyo solicitado. En lugar de los 653 millones de euros completos, Bulgaria recibe provisionalmente 439 millones. La Comisión solo continuará pagando cuando se hayan implementado las reformas prometidas.
Según la Comisión, el gobierno búlgaro no ha logrado establecer una comisión políticamente independiente para combatir la corrupción y el patrimonio adquirido ilegalmente. El país ya tenía un plazo claro para esto, que no ha cumplido.
Bruselas exige que Bulgaria demuestre en seis meses que la nueva institución puede operar sin influencia política. De lo contrario, la cantidad retenida permanecerá bloqueada más tiempo.
A principios de octubre, la Comisión ya envió una advertencia oficial a Sofía. En ella se indicaba que si no se llevaba a cabo la reforma, el pago se retrasaría. Esa advertencia ahora se ha hecho realidad.
El plan de recuperación que Bruselas prescribe para Bulgaria incluye decenas de medidas, como reglas más estrictas contra el clientelismo y el mal uso de fondos públicos. Parte de estas medidas se han implementado, pero la reforma para combatir la corrupción sigue sin avanzar.
En Bulgaria han salido a la luz varios escándalos en los últimos años. Altos funcionarios y administradores locales fueron acusados de favorecer a conocidos en licitaciones y permisos. Las instituciones europeas llevan tiempo presionando para que se adopten medidas más duras.
Según Bruselas, la suspensión del dinero tiene como objetivo ejercer presión, no castigar, se afirma en Bruselas. Bulgaria también quiere introducir el euro como moneda. Próximamente la UE tomará una decisión al respecto, enfocándose especialmente en las estructuras económicas y financieras del país.
También la admisión de Bulgaria como miembro del espacio Schengen para viajes libres fue bloqueada durante años por países de la UE por temor a la difusión de la criminalidad búlgara. Países bajos fue uno de los últimos países en renunciar a la oposición a la adhesión de Bulgaria al espacio Schengen.

