Tras contar ya con leyes europeas contra la contaminación del aire y el agua, ahora se introduce una ley de salud del suelo. El comisario de Medio Ambiente, Virginius Sinkevicius, describió las cuatro propuestas conjuntamente como “la última pieza del rompecabezas”.
Además de una ley sobre el suelo, se ha anunciado también la ampliación para nuevas técnicas de OMG, como CRISPR-Cas. Esto no será inmediato, sino que primero requerirá una regulación legal cuidadosa (y nueva). “Es la primera vez. No será una tarea sencilla”, advirtió Sinkevicius.
Esto también aplicará para reglas más amplias sobre la admisión de nuevas semillas y plantas. Recientemente, el ministro neerlandés de Agricultura, Piet Adema, dijo “que está listo y que podemos empezar mañana”.
Timmermans aclaró además que estas cuatro propuestas forman parte de la trayectoria del Green Deal, desde Fitfor55 (gases de efecto invernadero), la política agraria común (eco-subvenciones), de la granja a la mesa (seguridad alimentaria y biodiversidad), emisiones industriales (contaminación del aire) hasta el reglamento (aún en trámite) SUR sobre pesticidas (reducción a la mitad de químicos en la agricultura) y la ley de restauración de la naturaleza.
“Tenemos que poner fin a la espiral descendente. Es necesaria la vuelta de insectos, lombrices y abejas”. Timmermans dijo que los agricultores con estas cuatro nuevas leyes obtendrán nuevas herramientas en su arsenal. “Las siguientes generaciones, la naturaleza, los agricultores, todos necesitan un suelo saludable”.
La regulación para suelo limpio no será una directiva obligatoria. En los primeros años, Bruselas desea que los países de la UE principalmente establezcan una base de datos de ubicaciones contaminadas y tomen ellos mismos muestras de suelo más frecuentes y numerosas. Tampoco se establecerá un objetivo cuantificado a nivel UE.
Así, Bruselas ignora un reciente llamado de grupos ecologistas y empresas internacionales para establecer metas vinculantes que eviten la erosión del suelo. Primero se busca asegurar que la situación no empeore más; luego vendrá la descontaminación y recuperación, aclaró Sinkevicius.
Según informes previos de la UE, el 60 a 70 por ciento del suelo no está sano y está sujeto a erosión, compactación, contaminación y salinización. La Agencia Europea del Medio Ambiente estima que los países de la UE ya cuentan con 2,8 millones de ubicaciones con suelo contaminado. La cantidad de tierra agrícola por persona en la UE se ha reducido a la mitad en los últimos 50 años, según el documento.

