El nuevo Centro Europeo para la Resiliencia Democrática debe ayudar a los países de la UE a detectar y abordar más rápidamente mensajes engañosos, desinformación organizada y otras formas de interferencia. También se encargará de alertar sobre las fábricas de trolls rusas en redes sociales como Facebook y Twitter.
La Comisión Europea subraya que los intentos extranjeros de influir están aumentando, con Rusia desempeñando un papel importante. Según la Comisión, estas campañas buscan sembrar desorden, aumentar la desconfianza entre los habitantes de la UE e influir en la toma de decisiones políticas.
La iniciativa debe ayudar a los ciudadanos de la UE a entender mejor de dónde proviene la información y cómo se utiliza.
El Escudo de la Democracia se compone de tres objetivos principales: proteger el espacio informativo, fortalecer las elecciones e instituciones democráticas y aumentar la resiliencia de la sociedad. Estos tres ejes deben evitar conjuntamente que la información rusa incorrecta tenga influencia sobre los países de la UE.
El Comisario de Justicia de la UE, Michael McGrath, estará al frente del nuevo centro. Él afirma que la UE debe responder más rápido a los intentos masivos de perturbar el debate público y que los países de la UE deben unir mejor sus conocimientos y recursos.
Muchas de las medidas que Bruselas está considerando entran dentro de las normas digitales europeas ya existentes. Por ejemplo, se creará una red europea de verificadores de datos. Esta red deberá comprobar la veracidad de la información en todos los idiomas de la UE. Además, tendrá que aclarar de dónde provienen los mensajes y cómo se difunden.
Además de la protección, el Escudo de la Democracia se centra en apoyar a los medios independientes. Habrá apoyo adicional al periodismo local e independiente, para que los ciudadanos mantengan fuentes de información fiables. Esto debe evitar que la propaganda rusa engañosa domine el debate público.
También hay críticas hacia el nuevo vigilante anti-Moscú. Algunas organizaciones y políticos temen que el Escudo pueda tener demasiado poder sobre lo que la gente puede decir o leer. Advierten que las medidas contra el engaño no deben convertirse en control de la libertad de expresión.
La Comisión Europea dice que conoce estas preocupaciones pero afirma que el Escudo no está diseñado para restringir opiniones. Según Bruselas, debe garantizar que los ciudadanos de la UE puedan confiar en un espacio público libre de influencias extranjeras ocultas o engaños organizados.
El objetivo final es proteger mejor a los ciudadanos contra el engaño y asegurar que las elecciones se celebren de forma justa. Bruselas asegura que el nuevo Escudo de la Democracia ayudará a fortalecer esos valores democráticos en una época de rápidos cambios digitales.

