Según un nuevo informe, en 2021 menos del cuarenta por ciento de los cuerpos de agua superficial se encontraban en un buen estado ecológico. Solo el 26,8 % tenía un buen estado químico, una disminución respecto al 33,5 % en 2015.
Una causa importante es la alta carga de nitratos, que en casi una cuarta parte de los puntos de medición supera los valores límite de la UE. Se afirma que esta contaminación es causada principalmente por el uso de productos químicos en la agricultura y la ganadería.
La Comisión Europea enfatiza la urgente necesidad de medidas más radicales. Abordar el impacto considerable de la agricultura, como el riego y la contaminación por nitratos de los fertilizantes, es crucial desde la perspectiva de Bruselas. Sin embargo, se advierte que estas medidas pueden ser políticamente sensibles y posiblemente encontrar resistencia.
En Alemania, menos del diez por ciento de las aguas están en buen estado ecológico, mientras que más de la mitad de los ríos, arroyos y lagos se califican como "malos o muy malos". La lenta implementación de leyes y programas de protección del agua contribuye a esta situación.
El atlas del agua de los conservacionistas alemanes y de la Fundación Heinrich-Böll advierte que Alemania probablemente no alcanzará los objetivos de la Directiva Marco del Agua Europea para 2027, lo que podría dar lugar a altas multas de la UE. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Luxemburgo ya ha emitido varias "últimas advertencias" a distintos países de la UE recientemente.
En Alemania, parece que la ley más estricta sobre fertilizantes, rechazada nuevamente, conducirá a una multa real de la UE. Países Bajos ya se enfrentan al desafío de reducir drásticamente la contaminación por nitrógeno, que también daña la calidad del agua.
La comisión parlamentaria alemana para el Desarrollo Sostenible ha constatado que las políticas de medio ambiente y agricultura han avanzado poco en los últimos años. La comisión enfatiza que las medidas actuales son insuficientes y que se necesita un cambio de rumbo. Sin reformas aceleradas, no se cumplirán los objetivos ambientales.
La comisión recomienda al nuevo gobierno alemán que asignen más recursos financieros y humanos para la protección ambiental y la agricultura sostenible. Esto incluye, entre otras cosas, inversiones en investigación y el fortalecimiento de la aplicación de las normas ambientales.
Precisamente la aplicación de las leyes ambientales en la agricultura es problemática en Alemania porque las competencias y los presupuestos están divididos entre el gobierno federal en Berlín, los estados federados y los municipios.
Una amplia alianza de trabajadores del agua ha solicitado al futuro gobierno alemán que incluya la adaptación al cambio climático en la constitución. Al establecer la adaptación climática como una tarea común, la cooperación entre gobiernos federales, estatales y municipales quedaría jurídicamente asegurada y se garantizaría su financiamiento.

